Dios transforma las heridas en propósito

Hay heridas que nadie puede ver. Son las que llevamos en el corazón: decepciones, pérdidas, traiciones, sueños que no se cumplieron y momentos que marcaron nuestra vida para siempre. A veces pensamos que esas heridas nos definirán para siempre. Pero Dios tiene el poder de transformar aquello que más nos ( continue reading… )